7 de enero
El manejo de los sentimientos dolorosos.
El
sentimiento de haber sido lastimados y el de ira son los más difíciles de
encarar. Nos podemos sentir vulnerables, asustados e impotentes cuando estos
sentimientos comienzan a aflorar, porque pueden disparar el recuerdo de
ocasiones similares en que nos sentíamos impotentes.
A veces,
para recuperar el sentido de control, quizá castiguemos a la gente que está a
nuestro alrededor, ya sea que los culpemos de esos sentimientos o que sean
víctimas inocentes. Quizá tratemos de “desquitarnos” o de manipular a espaldas
de la gente para ganar la sensación de poder sobre la situación. Estas acciones
quizá nos den un sentimiento temporal de satisfacción, pero sólo nos harán
posponer la decisión de afrontar nuestro dolor.
Sentirse
herido no tiene que ser algo tan atemorizante ni tenemos que trabajar tan duro
para evitarlo. Aunque sentirse herido no es tan bonito como sentirse feliz, los
sentimientos siguen siendo eso, sentimientos.
Podemos
someternos a ellos, sentirlos y seguir adelante. Eso no significa que tengamos
que buscar sentirnos heridos o detenernos innecesariamente en este tipo de
sentimientos El dolor emocional no tiene por que devastarnos. Podemos sentarnos
derechos, sentir el dolor, indagar si necesitamos hacer algo para cuidar de
nosotros mismos y luego proseguir con nuestra vida.
No tenemos
que actuar con prisas; tenemos que castigar a los demás para tener control
sobre nuestros sentimientos. Podemos empezar compartiendo con otros nuestro
dolor de sentirnos lastimados. Esto trae un alivio y a menudo la curación tanto
para ellos como ara nosotros.
Con el
tiempo aprenderemos la lección de que la verdadera fuerza proviene de que nos
permitamos a nosotros mismos ser lo bastante vulnerables como para sentir el
dolor. La verdadera fuerza proviene de saber que podemos cuidar de nosotros
mismos, aunque sintamos dolor emocional. La verdadera fuerza nos viene cuando
dejamos de hacer responsables a los demás de nuestro dolor y asumimos la
responsabilidad de nuestros propios sentimientos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario