Hay muchos
caminos para el cuidado de uno mismo con las familias.
Algunas
personas eligen cortar el contacto con los familiares durante un tiempo. Otras
escogen permanecer en contacto con los familiares y aprender diferentes
conductas. Algunos se desconectan por un tiempo y luego regresan lentamente
sobre una base diferente.
No hay una
manera perfecta de lidiar con nuestros familiares en la recuperación. A cada
uno de nosotros, le corresponde escoger un camino que se adapte a nosotros y a
nuestras necesidades en un momento dado.
La idea que
es nueva para nosotros en la recuperación es que podemos elegir. Podemos fijar
los limites que necesitemos establecer con los miembros de la familia. Podemos
escoger un camino que nos funcione a nosotros, sin sentimientos de culpa ni de
obligación, ni con una indebida influencia de cualquier fuente, incluyendo a
los profesionales de la recuperación.
Nuestra meta
es desapegarnos de los familiares con amor. Nuestra meta es ser capaces de
cuidar de nosotros mismos, de amarnos a nosotros mismos y de vivir vidas sanas
a pesar de lo que los familiares hagan o no hagan. Nosotros decidimos qué
límites o decisiones son necesarias para hacerlo.
Está bien
decirles no a nuestras familias cuando eso es lo que queremos, pero también
decirles sí si sentimos que eso es lo correcto. Está bien pedirles un tiempo
para estar a solas y regresar como una persona diferente.
“Dios mío,
ayúdame a escoger el camino correcto para mí con mi familia. Ayúdame a entender
que en este proceso no existe lo correcto ni lo incorrecto. Ayúdame a
esforzarme por perdonar y a aprender a desapegarme con amor, siempre que esto
sea posible. Entiendo que esto no implica que tengo que renunciar al cuidado de
mí mismo ni a mi la salud por el bien del sistema”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario