11 de diciembre
Una de
nuestras opciones en la recuperación es elegir lo que queremos pensar, usar
positivamente nuestra energía mental.
La energía
mental positiva, la manera positiva de pensar, no significa que pensemos en
forma irrealista o que retrocedamos a la negación. Si no nos gusta algo,
respetamos nuestra propia opinión. Si detectamos un problema, somos honestos
acerca de ello. Si algo no está funcionando, aceptamos la realidad. Pero no nos
quedamos viviendo en la parte negativa de nuestra experiencia.
A cualquier
cosa que le damos energía, le damos fuerza.
Hay algo
mágico en darle fuerza a lo bueno, porque cualquier cosa a la que le damos
fuerza se hace más grande. Una manera de darle fuerza a lo bueno es a través de
las afirmaciones: simples aseveraciones positivas que hacemos acerca de
nosotros mismos. Me amo a mí mismo…. Soy suficientemente bueno… Mi vida es
buena… Estoy contento de estar vivo hoy… Lo que quiero y necesito está llegando
hacia mí… Yo puedo…
Nuestra
alternativa en la recuperación no es si queremos usar afirmaciones. Hemos
estado afirmando pensamientos y creencias desde que fuimos lo suficientemente
grandes para poder hablar. La alternativa en la recuperación es lo que queremos
afirmar.
“Hoy le daré
fuerza a lo bueno en mí, en los demás y en la vida. Estoy dispuesto a liberar,
a dejar ir, los patrones de pensamiento negativos y a reemplazarlos con
positivos. Escogeré lo que quiero afirmar y lo convertiré en algo bueno”.

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