lunes, 4 de noviembre de 2013

FUMADORES ANÓNIMOS. PASO OCTAVO

OCTAVO PASO
Hicimos una lista de todas las personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.

                    Continuamos nuestro viaje hacia nuestro alivio de un día a la vez de la adicción a la nicotina en el Octavo Paso al prepararnos nosotros mismos para reparar el daño a todas las personas a quienes hemos ofendido y estar dispuestos a hacerlo. El propósito de este paso es conseguir liberarnos de la culpa sobre nuestras acciones e interacciones pasadas con otras personas.

          Definimos “daño” como cualquier forma de daño físico, mental, emocional o espiritual que nuestras acciones puedan haber causado a otros. Si conservamos nuestro inventario del Cuarto Paso, tal vez tengamos ya una lista de personas con quienes hemos tenido interacciones negativas. Muchos de nosotros usamos ésta como nuestro punto de partida para el Octavo Paso. Examinamos el área completa de las relaciones personales y buscamos en nuestros recuerdos a la gente a quienes hemos ofendido. Entre más reciente y dañada la relación, surgirá más rápido el recuerdo. Regresamos a través de nuestras vidas, pidiendo la guía y dirección de nuestro Poder Superior y pusimos por escrito los nombres de estas personas.

          Mientras preparábamos esta lista de reparaciones pendientes, el adicto adentro intentaba algunas veces colorear nuestro pensamiento con toda clase de racionalizaciones. Parecía realmente verdadero si anticipamos prematuramente la preparación real de las reparaciones del daño que se llevaron a cabo en el Noveno Paso. El Octavo Paso sugiere que hagamos una lista y estemos dispuestos. No es el paso para la reparación del daño directo. Permanecimos en el Octavo Paso y trabajamos el Noveno Paso en su propio turno.

          Conforme veíamos la lista de personas a quienes se les debía una reparación a su daño, pudimos eliminar de nuestras mentes las faltas, percibidas o reales, que otros nos habrían hecho a nosotros. Nuestro propósito no era evaluar la conducta de los demás sino ver solamente nuestra parte de la interacción. Teníamos que tener en mente que estábamos aquí para limpiar los restos de nuestro pasado, no para responsabilizar a otros por nuestras maldades.

          Algunos ejemplos de daños fueron relacionados directamente a nuestro uso de la nicotina, especialmente si hemos sido inconsiderados o egoístas en nuestro hábito alrededor de la familia, amigos o compañeros de trabajo. Examinamos el impacto de nuestro humo de segunda mano en aquéllos que habían estado en nuestra presencia, recordando tanto a las personas que conocíamos y todos los extraños que se cruzaron en nuestro camino. También examinamos la contaminación que hemos agregado al medio ambiente con las colillas de cigarros que dejamos en las calles de la ciudad y en las veredas de las montañas. Examinamos el daño sutil que podríamos haber causado en nuestras relaciones por la forma en que habíamos usado los cigarros como una barrera para la intimidad, creando una pantalla de humo real para mantener una distancia emocional entre nosotros y aquéllos en nuestras vidas. Si nuestro humo generó daño físico, como las quemaduras de cigarros, listamos la restitución que se debía.

          Luego hicimos una anotación del daño que causamos que no estaba relacionado directamente a nuestra adicción a la nicotina. Esto incluía a aquéllos que dañamos debido a nuestra ira, temores, orgullo y otros rasgos de la personalidad que habíamos explorado en nuestro Cuarto Paso.

          Algunos de nosotros encontramos valioso colocarnos nosotros mismos en nuestra lista de reparaciones de daño. Tanto del daño causado por el uso de nicotina y los defectos que acompañan a nuestra adicción, como aislamiento y baja autoestima, fueron de gran daño a nuestros cuerpos y vidas.

          Encontramos que tuvimos muy poco progreso en nuestra nueva manera de vivir hasta que retrocedimos e hicimos un examen preciso y abundante de los restos de nuestro pasado. No pudimos desarrollar las mejores relaciones posibles con cada persona que conocimos hasta que “lleguemos limpios” a nosotros mismos, a Dios, y a otro ser humano, y ahora – a la gente involucrada en nuestro patrón destructor.

          Había un largo período de reconstrucción por delante. Un gruñido o mascullado de remordimiento de que lo sentíamos no iba a funcionar. Un padrino o amigo de confianza podría ayudarnos a lograr la objetividad en prepararnos para llegar a estas personas. No dudamos en buscar ayuda de nuestros amigos y le pedimos a Dios la voluntad para proceder al Noveno Paso.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

I AM IN RECOVERY. 12 STEP

Un método para dejar la adicción que ha demostrado su eficacia en todos los países del mundo y con los mas diversos tipos de adicciones, ...